Love Story

Ven, no tengo miedo; dijo él.

¡Bah! así no tiene gracia; respondió ella y se marchó.

FIN

Viaje mental

Entonces ella cerro sus ojos y soñó que estaba muy muy lejos, cuando los abrió de nuevo todo era distinto, ella había cambiado.

FIN

Café Frío

Otoño cada vez entraba más en los días de la ciudad, el ambiente peleaba constantemente contra el frío, así como las personas aún no sabían si debían abrigarse o salir como solían hacer hace solo unas pocas semanas.

El café como siempre frío, había estado esperando ser tomado un largo tiempo jugando con el vaho y esa especie de espuma que le sale, ahora totalmente tranquilo recibía su primer sorbo.

- ¿Tienes claro que no es normal verdad?
- Si, respondió él seguro de su respuesta, aunque mirando hacia sus manos las cuales jugaban con una servilleta arrugada tantas veces que había perdido todo parecido con su principio.
- Se lo que hago, es la única salida que puedo ver y por eso estoy nervioso.
- Veo, es una situación complicada la que tienes, pero aún así creo que estas loco al intentar hacer lo que planeas.
- Lo sé, es difícil, complicado... no pensé que pudiera ser una solución y como tu, pensé que era una locura, pero te digo… por más que le doy vueltas a este asunto no veo otra salida, tengo que hacerlo... no hay vuelta atrás.
- Entiendo, respondió ella tomando de nuevo la taza de café frío, subió la mirada hacia la ventana y se quedó un rato viendo como el viento mecía las ramas de los árboles.

Las hojas cada vez más rojizas bailaban con prisa de un lado a otro, las personas afuera fingían que no existían y continuaban su transitar como si nada pasara.
Su mirada regreso al café y bruscamente en un veloz y grácil movimiento de parpados se estanco en él, tan desasosegado, tan irreconocible, ahí sentado, cabizbajo, jugando con eso que levemente parecía una servilleta.

- ¿Y si voy contigo?
- ¿Cómo? Dijo él sorprendido.
- ¿Qué pasaría si te acompaño? Necesitaras ayuda si piensas hacerlo.
- No, no debes acompañarme... no puedes, es mucho riesgo, es mi problema y lo que menos quisiera es ponerte a ti en peligro… no podría perdonarme si te llegara a pasar algo.
- Mira, alguna vez alguien me dijo… que era una locura y que por más que le daba vueltas solo veía que ésta era la solución, que no había vuelta atrás, si este es entonces el camino, no hay otra manera, es en lo que crees y yo, creo en ti… y jamás me perdonaría si algo te pudiera pasar si yo no estoy allí; no es normal, es una locura, pero las locuras son más dóciles cuando no estás solo, como el otoño… como el invierno, como mi café frió, el que solo tomo contigo, no hay otra salida, que venga lo que venga… si nos tenemos como apoyo quizás no sea tan mala idea después de todo.

Él se quedo mirándola fijamente, afuera solo se alcanzaba a escuchar el leve murmullo de las hojas de los árboles. Extendió su mano, tomó la de ella arrebatándola de la ya vacía taza de café y ambos se levantaron y desaparecieron tras la puerta.

Afuera, el viento jugaba, el otoño cada vez era más fuerte, la gente no sabia como vestirse e incluso esperaban que ya fuera invierno, al menos con el frió se sabe como va a ser el siguiente día.

FIN

Él

Él estaba allá, parado… imponente, me daba miedo acercarme pero tenia que hacerlo, con paso temeroso me acerqué y le pregunté lo que tenia que preguntarle y él respondió:

- El baño es por allá.

Le di las gracias y me dirigí hacia allá.

FIN